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Disciplina Positiva

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¿Qué es la Disciplina Positiva?

Como mamá de una niña y un niño, buscaba ayuda para solucionar el llanto excesivo y constante en uno de ellos, es así como regalo maravilloso de Dios que encontré un Taller de Disciplina Positiva para Familias, en este camino he ido interiorizando conceptos y ejercitando nuevas prácticas de crianza y soy testigo ya como facilitadora de tantas experiencias de aprendizaje que me convirtieron en una apasionada de esta filosofía de vida.

Ahí descubrí que esta metodología tiene sus orígenes en los años 20 y nace de Alfred Adler, Psiquiatra infantil, fundador de la Psicología Individual, junto con Rudolf Dreikurs, su discípulo, psiquiatra y educador, ya a partir de los años 80, con Jane Nelsen y Lynn Lott, se sistematiza y las dos autoras construyen la filosofía y la metodología de la Disciplina Positiva.

Este es un modelo de vida que llega en un justo momento y humildemente se instala en tu corazón y en tu mente, te invita a formar relaciones familiares basadas en el respeto, la comunicación y escucha activa, la firmeza y amabilidad al mismo tiempo, ahí descubres y compruebas todo el beneficio que hay en esta otra mirada y que hay una crianza consciente y una forma de educar desde la cooperación.

Es importante decir que hay una serie de autores y libros de Disciplina Positiva que te ayudan en este camino como son los de Jane Nelson, Lynn Lott, Cheryl Erwin, Kate Ortolano, Mary Huges, Mike Brock, Lisa Larson, entre otros.

Esta metodología te invita a descubrir y practicar importantes habilidades sociales y de la vida de una manera profundamente respetuosa y alentadora tanto para niños como para adultos. Como adultos nos hace reflexionar y te propone tomar conciencia de los sentimientos con los que estás criando o educando, nos ayuda también a comprender la conducta inadecuada de los niños desde la raíz, más allá del reto o problema, promoviendo actitudes y estrategias positivas, herramientas que inspiran valiosas destrezas sociales, incluyendo técnicas de aplicación a través del autoconocimiento, autodisciplina, responsabilidad, actitud colaboradora y habilidades para resolver problemas.

5 claves para educar en positivo

Los bebés desde su nacimiento tienen interés por sentirse conectados, de establecer un vínculo con su familia y al ir creciendo con su colegio y comunidad, todos buscamos que se conviertan en personas exitosas, que puedan contribuir, la disciplina positiva activa tu GPS interno y te enseña un nuevo trayecto o mejor aún una ruta de vida llena recursos y herramientas.

1. Firmeza y amabilidad al mismo tiempo

La disciplina en sí es sinónimo de constancia, voluntad y superación, te permite desarrollar confianza en las propias habilidades y desarrollar autocontrol. Ser firme es amar y esto porque con disciplina aprendes y enseñas a las niñas y niños a formar hábitos que se transformarán en virtudes. La firmeza acompañada de la amabilidad, son claves, la disciplina construida con castigos físicos, emocionales y verbales (gritos) son maltrato y violencia, toda reflexión desde una forma amable te hace desarrollar tolerancia, paciencia, constancia y así se fomenta una sana relación con los demás, a lo largo de su vida porque sigue normas por decisión libre y democrática.

2. Sentido de pertenencia y significancia

Sentirse valioso, único, importante y aceptado dentro de la familia, colegio, comunidad marca la vida de todo ser humano. Al gritar, castigar o pegar damos un mensaje erróneo, le decimos con estas acciones que esa persona no tiene valor y no merece respeto. Así al sentirnos desvalorizados, perdemos sentido de pertenencia y creamos un efecto muy negativo en nuestra autoestima y confianza. La disciplina positiva te dice, ojito, hay una forma diferente, uno ama incondicionalmente a sus hijos, entonces dale ese valor y significado que definitivamente los hará más seguros, confiados e invitará a fijarse en el bien común.

3. Respeto mutuo

Aquí inició mi relación con la disciplina positiva, como adultos sabemos de la importancia del respeto, sin embargo, esta es una doble vía porque analizas que tú eres importante e inicias respetándote a ti, respetando las propias necesidades de cada situación que nos presenta la vida en familia y respetando al otro. Y si todo ello lo hacemos con amabilidad y respetando las necesidades de la niña y niño desarrollaremos empatía, la resolución de problemas, la cooperación y la responsabilidad.

4. Educación y crianza consciente a largo plazo

El castigo en todas sus formas y tamaños está comprobado por estudios que son poco efectivos a largo plazo. Todo facilitador de disciplina positiva te dirá porque de la inefectividad e ineficacia de educar con premios y castigos. Con las herramientas de disciplina positiva obtienes recursos más eficaces, no solo para promover que los niños aprendan y respeten las normas, sino también para desarrollar valores positivos, seguridad y confianza. La disciplina positiva anima a enfocarse en soluciones.

5. Confianza y conciencia en sus capacidades

Los errores son una oportunidad maravillosa para aprender, para educar, para identificar la creencia que se esconde en un comportamiento inadecuado.  Descubrir el aliento en vez de la alabanza, te sitúa en que debes enfocarte en tu esfuerzo y la capacidad de mejorar siempre, dejando de lado la búsqueda del éxito o la solución desde la inmediatez. Enseñarle habilidades valiosas para la vida desde la cooperación es el mejor regalo para ese ser que amas, para tu hija o hijo.

Recordemos que no hay niños malos, sino malos comportamientos, no hay niños malos, sino hay niños desalentados 

Vaneza Urueta Lozada

Directora del Nido Smiley Kids

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